Opiniones de nuestros clientes

“Hace unos meses en el concesionario oficial nos dijeron que era necesario cambiar la batería de nuestro Honda Civic IMA. El coste de la reparación era incompatible con su existencia. Esto nos hizo buscar alternativas y así nos encontramos con Bluelife Battery, quienes después del estudio y valoración de nuestro caso, pues era el primer Honda que les llegaba, decidieron apostar por nosotros. Pasada la exitosa reparación, solo cabe nuestro agradecimiento a estos profesionales, a quienes les espera un exitoso porvenir, pues el agradable trato humano y profesional, la amabilidad y honestidad de todo el equipo, dispensadas para con nosotros, nos lo hace creer sinceramente. ¡Enhorabuena chicos! Sois un ejemplo a seguir.”
Carol y Jordi desde Tarragona

En pocas ocasiones he tratado con una empresa tan seria y organizada como Bluelife Battery. Y en mi vida había experimentado una sensación de seguridad tan fuerte como la que ellos me hicieron sentir al ver en pleno funcionamiento de nuevo la bancada estacionaria que puse en sus manos para regenerarla. Cuando todos los técnicos especializados me habían dicho que no me quedaba otra opción que tirarla a la basura. No sólo me ahorre cerca de 5.000€, descubrí una compañía que siempre me iba a solucionar problemas y nunca a creármelos.  Y siempre con una sonrisa.

(Por petición expresa del cliente, la fotografía no es real)
E. Heras

Como Jefe de Mantenimiento de una de las mayores empresas frigoríficas españolas, conocer a Bluelife Battery ha sido de las cosas mejores que me han pasado en mi trabajo. Antes dedicaba casi todo mi tiempo de trabajo en cambiar las baterias de traccion de la maquinaria (transpaletas, tijeras, hidrolimpiadoras, etc…) y luego ponerlas a cargar para volverlas a cambiar en cuestión de horas. Desde que Bluelife Battery se hizo cargo del mantenimiento integral de todos nuestros equipos, las baterías han aumentado su productividad y funcionamiento de manera sorprendente. Ahora me puedo dedicar a mi trabajo real con la seguridad de que todos mis equipos funcionan como un reloj suizo. Y encima cada vez que me cruzo por los pasillos de las oficinas con el director financiero de mi empresa, me sonríe… Impresionante

(Por petición expresa del cliente, la fotografía no es real)
J. Ramiro